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26 julio 2016 2 26 /07 /julio /2016 03:54

CATHOLICVS-Santiago-MatamorosA la aparición de la Virgen Nuestra Señora de Zaragoza, se refiere un documento del archivo de la Basílica del Pilar, España. Es un antiguo códice con los morales de San Gregorio Magno, que, abreviado, dice así: “Después de la Pasión y Resurrección del Salvador y de su ascensión al Cielo, la Virgen María quedó encomendada al apóstol San Juan”.

De Ella recibieron los apóstoles el impulso para salir a anunciar el evangelio en todo el mundo. Santiago, hermano de Juan e hijo de Zebedeo, movido por el Espíritu Santo se dirigió a las provincias de España. Antes de partir besó las manos de la Virgen y pidió su bendición. Ella lo despidió con estas palabras: “Ve, hijo, cumple el mandato del Maestro y por Él te ruego que en aquella ciudad de España en que mayor número de hombres conviertas a la fe, edifiques una iglesia en mi memoria como yo te lo mos­traré”. Saliendo de Jerusalén, Santiago llegó a España y pasando por Asturias llegó a la ciudad de Oviedo, donde sólo pudo bautizar a un hombre. Luego, entrando por Galicia, predicó en la ciudad de Padrón.

De allí, volviendo por Castilla se dirigió a Aragón, donde se encuentra Zaragoza, a orillas del Ebro. En esta ciudad, luego de predicar muchos días, bautizó a ocho varones. Por la noche, solo y descorazonado, se encaminaba por la ribera del río para descansar y orar en silencio.

Una de esas noches durante la oración, oyó voces de ángeles que cantaban: “Ave María, llena de gracia...” Al oírlos se postró de rodillas y vio sobre un pilar de mármol a la Virgen rodeada de ángeles que le decía: “He aquí, Santiago, el lugar donde edificarás un templo en mi memoria. Mira bien este pilar en que estoy, al que mi Hijo y Maestro tuyo trajo de lo alto por mano de los ángeles. Alrededor de él harás el altar de la capilla. En este lugar obrará la virtud del Altísimo portentos y maravillas por mi intercesión por aquellos que, en sus necesidades, imploren mi patrocinio. Este pilar permanecerá en este sitio hasta el fin del mundo y nunca faltarán en esta ciudad verdaderos cristianos”.

Lleno de alegría y confortado por esta presencia de la Madre de Cristo, edificó un templo en aquel sitio y lo ayudaron en esta tarea los ocho que se habían convertido. La basílica se halla a la vera del río Ebro y tiene el referido pilar con un altar.

Es la primera iglesia del mundo dedicada a la Virgen. Con el correr de los siglos este templo ha sido reconstruido, ampliado y embellecido hasta convertirse en el actual.

Las palabras de este escrito recogen una tradición oral, y son el documento más antiguo de esta arraigada tradición española.

 

De vuelta en Jerusalén, según los Hechos de los Apóstoles, Herodes Agripa lo mandó ejecutar (Hech. 12, 1-2); esto ocurrió alrededor del año 42 ó 44, en las cercanías de la fiesta de Pascua. Fue el primer apóstol mártir. Después de la muerte de Santiago, según la tradición, su cuerpo fue llevado de nuevo a España; se perdió su rastro durante cierto tiempo, pero luego su tumba fue encontrada, en tiempos del obispo Teodomiro de Iría, en el año 830, gracias al fulgor de una estrella que indicaba el sitio de su sepultura. Ese lugar se llamó “campo de la estrella”, “Campus Stellæ”, es decir, “Compostela”. Desde entonces, Santiago de Compostela es una célebre meta de peregrinaciones, una de las principales del mundo junto con Jerusalén y Roma.

 

Batalla de Clavijo y primera aparición de Santiago Matamoros. La Batalla de Clavijo es una de las más importantes y célebres de la Reconquista y se libró en el Campo de la Matanza, en Clavijo, La Rioja, España, el 23 de Mayo del año 844. El origen de la contienda radicó en la negativa del Rey Ramiro I de Asturias a pagar a los musulmanes el Tributo de las Cien Doncellas. El Rey Ramiro I atacó los ejércitos de Abderramán II, pero cuando llegaron a Nájera y Albelda el número de árabes se acrecentó con los refuerzos enviados desde Marruecos, por lo que el Rey tuvo que refugiarse en el Castillo de Clavijo, en Monte Laturce; y esa noche se le apareció el Apóstol Santiago, quien le aseguró la victoria y su presencia en la lucha. Al día siguiente, el Rey Ramiro I se enfrentó a los musulmanes venciendo en la Batalla, en la que se dijo haber visto a Santiago montado en un caballo blanco. Para celebrar esta victoria, el día 25 de Mayo en la ciudad de Calahorra, el Rey instauró el “Voto de Santiago”, por el que comprometía a todos los cristianos de la península a peregrinar a Santiago de Compostela para rendir honores y ofrendas al Santo, y a partir de entonces surge Santiago Matamoros y su imagen será el símbolo de la Cristiandad en la lucha contra el Islam. Y de tal guisa relata aquella famosa Batalla Rodrigo Jiménez de Rada, Obispo de Osma y Arzobispo de Toledo.

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2 julio 2016 6 02 /07 /julio /2016 02:33

Letanías de la Preciosísima Sangre

 

K

ýrie, eléison.

Christe, eléison.

Kýrie, eléison.

Christe, audi nos. 

Christe, exáudi nos. 

Pater de cælis Deus, miserére nobis.

Fili Redémptor mundi Deus,

Spíritus Sancte Deus,

Sancta Trínitas unus Deus,

Sanguis Christi, Unigéniti Patris Ætérni, salva nos.

Sanguis Christi, Verbi Dei incarnáti,

Sanguis Christi, Novi et Ætérni Testaménti,

Sanguis Christi, in agonía decúrrens in terram,

Sanguis Christi, in flagellatióne prófluens,

Sanguis Christi, in coronatióne spinárum emánans,

Sanguis Christi, in Cruce effúsus,

Sanguis Christi, prétium nostræ salútis,

Sanguis Christi, sine quo non fit remíssio,

Sanguis Christi, in Eucharístia potus et lavácrum animárum,

Sanguis Christi, flumen misericórdiæ,

Sanguis Christi, victor dǽmonum,

Sanguis Christi, fortitúdo mártyrum,

Sanguis Christi, virtus confessórum,

Sanguis Christi, gérminans vírgines,

Sanguis Christi, robur periclitántium,

Sanguis Christi, levámen laborántium,

Sanguis Christi, in fletu solátium,

Sanguis Christi, spes pæniténtium,

Sanguis Christi, solámen moriéntium,

Sanguis Christi, pax et dulcédo córdium,

Sanguis Christi, pignus vitæ ætérnæ,

Sanguis Christi, ánimas líberans de lacu Purgatórii,

Sanguis Christi, omni glória et honóre digníssimus,

Agnus Dei, qui tollis peccáta mundi, parce nobis, Dómine.

Agnus Dei, qui tollis peccáta mundi, exáudi nos, Dómine.

Agnus Dei, qui tollis peccáta mundi, miserére nobis.

 

S

eñor, ten piedad de nosotros.

Cristo, ten piedad de nosotros.

Señor, ten piedad de nosotros.

Cristo, óyenos.

Cristo, escúchanos.

Dios Padre celestial, ten piedad de nosotros.

Dios Hijo, Redentor del mundo,

Dios Espíritu Santo,

Santísima Trinidad, que sois un solo Dios,

Sangre de Cristo, el unigénito del Padre Eterno, sálvanos.

Sangre de Cristo, Verbo de Dios encarnado,

Sangre de Cristo, del nuevo y eterno testamento,

Sangre de Cristo, derramada sobre la tierra en la agonía,

Sangre de Cristo, vertida copiosamente en la flagelación,

Sangre de Cristo, brotada en la coronación de espinas,

Sangre de Cristo, derramada en la cruz,

Sangre de Cristo, prenda de nuestra salvación,

Sangre de Cristo, necesaria para el perdón,

Sangre de Cristo, bebida eucarística y refrigerio de las almas,

Sangre de Cristo, manantial de misericordia,

Sangre de Cristo, vencedora de los espíritus malignos,

Sangre de Cristo, que das valor a los mártires,

Sangre de Cristo, fortaleza de los confesores,

Sangre de Cristo, inspiración de las vírgenes,

Sangre de Cristo, socorro en el peligro,

Sangre de Cristo, alivio de los afligidos,

Sangre de Cristo, solaz en las penas,

Sangre de Cristo, esperanza del penitente,

Sangre de Cristo, consuelo del moribundo,

Sangre de Cristo, paz y dulzura para los corazones,

Sangre de Cristo, promesa de vida eterna,

Sangre de Cristo, que libras a las almas del purgatorio,

Sangre de Cristo, acreedora de todo honor y gloria,

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, perdónanos, Señor.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, escúchanos, Señor.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros.

 

V.  Redemísti nos, Dómine, in sánguine tuo.

R.  Et fecísti nos Deo nostro regnum.

 

Orémus.  Omnípotens sempitérne Deus, qui unigénitum Fílium tuum mundi Redemptórem constituísti, ac ejus sánguine placári voluísti : concéde quǽsumus, salútis nostræ prétium ita venerári, atque a præséntis vitæ malis ejus virtúte deféndi in terris ; ut fructu perpétuo lætémur in cælis. Per eúndem Christum Dóminum nostrum. R. Amen.

 

V.  Señor, nos has redimido en tu sangre.

R.  Y nos hiciste un reino para nuestro Dios.

 

Oración.  Omnipotente y Sempiterno Dios, que constituiste a tu Unigénito Hijo Redentor del mundo y quisiste aplacarte con su Sangre; te suplicamos nos concedas que de tal modo veneremos el precio de nuestra Redención, que por su virtud seamos preservados en la tierra de los males de la vida presente, para que gocemos en el Cielo de su fruto eterno. Por el mismo Cristo Nuestro Señor. Amén.

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4 junio 2016 6 04 /06 /junio /2016 20:38

sdo cor 13En favor de las personas devotas de Su Divino Corazón:

 

1) Les daré todas las gracias necesarias a su estado.

2) Daré paz a sus familias.

3) Los consolaré en todas sus penas.

4) Seré su refugio seguro durante la vida y especialmente en la muerte.

5) Los colmaré de abundantes bendiciones en todas sus obras.

6) Los pecadores encontrarán en Mi Corazón la fuente y el océano infinito de misericordia.

7) Las almas tibias se harán fervorosas.

8) Las almas fervorosas se elevarán rápidamente a una gran perfección.

9) Yo mismo bendeciré las casas donde la imagen de Mi Sagrado Corazón esté expuesta y honrada.

10) Otorgaré a los sacerdotes el don de tocar los corazones más endurecidos.

11) Las personas que propaguen esta devoción tendrán su nombre escrito en Mi Corazón y nunca será borrado.

12) Te prometo, en el exceso de misericordia de Mi Corazón que su amor todopoderoso concederá a todos aquellos que comulguen los primeros viernes, nueve veces seguidas, la gracia de la perseverancia final, no morirán en mi desgracia, ni sin recibir los Sacramentos y que Mi Corazón será su refugio seguro en la última hora.

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4 junio 2016 6 04 /06 /junio /2016 20:37

LETANÍAS DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

 

K

ýrie, eléison.

Christe, eléison.    

Kýrie, eléison.

Christe, audi nos. 

Christe, exáudi nos.      

Pater de cælis Deus, miserére nobis.

Fili Redémptor mundi Deus,

Spíritus Sancte Deus,

Sancta Trínitas unus Deus,

Cor Jesu, Filii Patris ætérni, miserére nobis.

Cor Jesu, in sinu Vírginis Matris a Spíritu Sancto formátum,

Cor Jesu, Verbo Dei substantiáliter unítum,

Cor Jesu, majestátis infinítæ,

Cor Jesu, templum Dei sanctum,

Cor Jesu, tabernáculum Altíssimi,

Cor Jesu, domus Dei et porta cæli,

Cor Jesu, fornax ardens caritátis,

Cor Jesu, justítiæ et amóris receptáculum,

Cor Jesu, bonitáte et amóre plenum,

Cor Jesu, virtútum ómnium abýssus,

Cor Jesu, omni laude digníssimum,

Cor Jesu, rex et centrum ómnium córdium,

Cor Jesu, in quo sunt omnes thesáuri sapiéntiæ et sciéntiæ,

Cor Jesu, in quo hábitat omnis plenitúdo divinitátis,

Cor Jesu, in quo Pater sibi bene complácuit,

Cor Jesu, de cuius plenitúdine omnes nos accépimus,

Cor Jesu, desidérium cóllium æternórum,

Cor Jesu, pátiens et multæ misericórdiæ,

Cor Jesu, dives in omnes qui ínvocant te,

Cor Jesu, fons vitæ et sanctitátis,

Cor Jesu, propitiátio pro peccátis nostris,

Cor Jesu, saturátum oppróbriis,

Cor Jesu, attrítum propter scélera nostra,

Cor Jesu, usque ad mortem obédiens factum,

Cor Jesu, láncea perforátum,

Cor Jesu, fons totíus consolatiónis,

Cor Jesu, vita et resurréctio nostra,

Cor Jesu, pax et reconciliátio nostra,

Cor Jesu, víctima peccatórum,

Cor Jesu, salus in te sperántium,

Cor Jesu, spes in te moriéntium,

Cor Jesu, delíciæ sanctórum ómnium,

Agnus Dei, qui tollis peccáta mundi, parce nobis, Dómine.

Agnus Dei, qui tollis peccáta mundi, exáudi nos, Dómine.

Agnus Dei, qui tollis peccáta mundi, miserére nobis.

 

S

eñor, ten piedad de nosotros.

Cristo, ten piedad de nosotros.

Señor, ten piedad de nosotros.

Cristo, óyenos.

Cristo, escúchanos.

Dios Padre celestial, ten piedad de nosotros.

Dios Hijo, Redentor del mundo,

Dios Espíritu Santo,

Santísima Trinidad, que sois un solo Dios,

Corazón de Jesús, Hijo del Eterno Padre, ten misericordia de nosotros.

Corazón de Jesús, formado en el seno de la Virgen Madre por el Espíritu Santo,

Corazón de Jesús, unido sustancialmente al Verbo de Dios,

Corazón de Jesús, de infinita majestad,

Corazón de Jesús, templo santo de Dios,

Corazón de Jesús, tabernáculo del Altísimo,

Corazón de Jesús, casa de Dios y puerta del cielo,

Corazón de Jesús, horno ardiente de caridad,

Corazón de Jesús, santuario de la justicia y del amor,

Corazón de Jesús, lleno de bondad y de amor,

Corazón de Jesús, abismo de todas las virtudes,

Corazón de Jesús, digno de toda alabanza,

Corazón de Jesús, Rey y centro de todos los corazones,

Corazón de Jesús, en quien se hallan todos los tesoros de la sabiduría, y de la ciencia,

Corazón de Jesús, en quien reside toda la plenitud de la divinidad,

Corazón de Jesús, en quien el Padre se complace,

Corazón de Jesús, de cuya plenitud todos hemos recibido,

Corazón de Jesús, deseado de los eternos collados,

Corazón de Jesús, paciente y lleno de misericordia,

Corazón de Jesús, generoso para todos los que te invocan,

Corazón de Jesús, fuente de vida y santidad,

Corazón de Jesús, propiciación por nuestros pecados,

Corazón de Jesús, colmado de oprobios,

Corazón de Jesús, triturado por nuestros pecados,

Corazón de Jesús, hecho obediente hasta la muerte,

Corazón de Jesús, traspasado por una lanza,

Corazón de Jesús, fuente de todo consuelo,

Corazón de Jesús, vida y resurrección nuestra,

Corazón de Jesús, paz y reconciliación nuestra,

Corazón de Jesús, víctima por los pecadores,

Corazón de Jesús, salvación de los que en ti esperan,

Corazón de Jesús, esperanza de los que en ti mueren,

Corazón de Jesús, delicia de todos los santos,            

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, perdónanos, Señor.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, escúchanos, Señor.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros.

    
V.  Jesu mitis et húmilis Corde.    

R.  Fac cor nostrum secúndum Cor tuum.

 

Orémus.  Omnípotens sempitérne Deus, réspice in Cor dilectíssimi Fílii tui et in laudes et satisfactiónes, quas in nómine peccatórum tibi persólvit, iísque misericórdiam tuam peténtibus, tu véniam concéde placátus in nómine ejúsdem Fílii tui Jesu Christi, qui tecum vivit et regnat in sǽcula sæculórum. R. Amen.

 

V.  Jesús, manso y humilde de Corazón.

R.  Haz nuestro corazón semejante al tuyo.

 

Oración.  Oh Dios todopoderoso y eterno, mira el Corazón de tu amantísimo Hijo, las alabanzas y satisfacciones que en nombre de los pecadores te ofrece y concede el perdón a éstos que piden misericordia en el nombre de tu mismo Hijo, Jesucristo, el cual vive y reina contigo por los siglos de los siglos. R. Amén.

 


 

ACTO DE REPARACIÓN AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

 

¡O

h dulcísimo Jesús, cuyo inmenso amor a los hombres no ha recibido en pago, de los ingratos, más que olvido, negligencia y menosprecio! Vednos postrados ante vuestro altar, para reparar, con especiales homenajes de honor, la frialdad indigna de los hombres y las injurias con que, en todas partes, hieren vuestro amantísimo Corazón.

Mas recordando que también nosotros alguna vez nos manchamos con tal indignidad de la cual nos dolemos ahora vivamente, deseamos, ante todo, obtener para nuestras almas vuestra divina misericordia, dispuestos a reparar, con voluntaria expiación, no sólo nuestros propios pecados, sino también los de aquellos que, alejados del camino de la salvación y obstinados en su infidelidad, o no quieren seguiros como a Pastor y Guía, o, conculcando las promesas del Bautismo, han sacudido el suavísimo yugo de vuestra ley.

Nosotros queremos expiar tan abominables pecados, especialmente la inmodestia y la deshonestidad de la vida y de los vestidos, las innumerables asechanzas tendidas contra las almas inocentes, la profanación de los días festivos, las execrables injurias proferidas contra vos y contra vuestros Santos, los insultos dirigidos a vuestro Vicario y al Orden Sacerdotal, las negligencias y horribles sacrilegios con que es profanado el mismo Sacramento del amor y, en fin, los públicos pecados de las naciones que oponen resistencia a los derechos y al magisterio de la Iglesia por vos fundada.

¡Ojalá que nos fuese dado lavar tantos crímenes con nuestra propia sangre! Mas, entretanto, como reparación del honor divino conculcado, uniéndola con la expiación de la Virgen vuestra Madre, de los Santos y de las almas buenas, os ofrecemos la satisfacción que vos mismo ofrecisteis un día sobre la cruz al Eterno Padre y que diariamente se renueva en nuestros altares, prometiendo de todo corazón que, en cuanto nos sea posible y mediante el auxilio de vuestra gracia, repararemos los pecados propios y ajenos y la indiferencia de las almas hacia vuestro amor, oponiendo la firmeza en la fe, la inocencia de la vida y la observancia perfecta de la ley evangélica, sobre todo de la caridad, mientras nos esforzamos además por impedir que seáis injuriado y por atraer a cuantos podamos para que vayan en vuestro seguimiento.

¡Oh benignísimo Jesús! Por intercesión de la Santísima Virgen María Reparadora, os suplicamos que recibáis este voluntario acto de reparación; concedednos que seamos fieles a vuestros mandatos y a vuestro servicio hasta la muerte y otorgadnos el don de la perseverancia, con el cual lleguemos felizmente a la gloria, donde, en unión del Padre y del Espíritu Santo, vivís y reináis, Dios por todos los siglos de los siglos.  Amén.

          


 

CONSAGRACIÓN DEL GÉNERO HUMANO AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

 

(Pío XI, Encíclica Quas Primas, 11 de Dic. de 1925)

 

D

ulcísimo Jesús, Redentor del género humano, miradnos humildemente postrados delante de vuestro altar; vuestros somos y vuestros queremos ser: y a fin de poder vivir más estrechamente unidos con Vos, todos y cada uno espontáneamente nos consagramos en este día a vuestro Sacratísimo Corazón.  

Muchos, por desgracia, jamás os han conocido; muchos, despreciando vuestros mandamientos, os han desechado. ¡Oh, Jesús benignísimo! Compadeceos de los unos y de los otros, y atraedlos todos a vuestro Corazón Sacratísimo.  

¡Oh Señor! Sed Rey, no sólo de los hijos fieles que jamás se han alejado de Vos, sino también de los pródigos que os han abandonado; haced que vuelvan pronto a la casa paterna, porque no perezcan de hambre y de miseria.  

Sed Rey de aquellos que por seducción del error o por espíritu de discordia, viven separados de Vos: devolvedlos al puerto de la verdad y a la unidad de fe, para que en breve se forme un solo rebaño bajo un solo Pastor. Sed Rey de los que permanecen todavía envueltos en las tinieblas de la idolatría o del Islamismo: dignaos atraerlos a todos a la luz de vuestro reino. Mirad, finalmente, con ojos de misericordia, a los hijos de aquel pueblo que en otro tiempo fue vuestro predilecto: descienda también sobre ellos, como bautismo de redención y de vida, la Sangre que un día contra sí reclamaron.  

Conceded, oh Señor, incolumidad y libertad segura a vuestra Iglesia; otorgad a todos los pueblos la tranquilidad en el orden; haced que del uno al otro confín de la tierra no resuene sino esta voz: Alabado sea el Corazón divino, causa de nuestra salud; a Él se entonen cánticos de honor y de gloria por los siglos de los siglos.  Así sea.  

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30 enero 2016 6 30 /01 /enero /2016 04:10

Algunos nos han señalado la presencia en nuestro blog de ciertos molestos “banners” publicitarios. Nuestro blog, con el que tratamos de brindar un poco de ayuda a las almas necesitadas, es gratuito y no contamos entonces con los medios de resolver el problema, nos excusamos por ello. Les aconsejamos la utilización de programas gratuitos que bloquean la publicidad en internet.

Muchas gracias por su ayuda y comprensión.

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17 diciembre 2015 4 17 /12 /diciembre /2015 21:22

Mons. Robert F. McKenna, O.P.
8/07/1927 - 16/12/2015
Requiescat in pace

 

Mons. Robert F. McKenna, religioso dominico y Obispo católico, acaba de fallecer, en Estados Unidos, a la edad de 88 años.

Mons. McKenna había sido ordenado sacerdote en la Orden dominica por el Cardenal Amleto Cicognani (1883-1973), y había recibido la consagración episcopal, el 22 de agosto de 1986, en Raveau, de Mons. Guérard des Lauriers O.P., ya que compartía la “Tesis de Cassiciacum” del gran teólogo dominico francés sobre la vacancia de la Sede Apostólica.

Amigo del Instituto Mater Boni Consilii, varias veces vino en nuestra ayuda para administrar los sacramentos afrontando el largo viaje hacia Europa. Había venido a Verrua por primera vez en 1991 (para la ordenación del P. Giugni), luego en 1994 (para la ordenación del P. Cazalas), en 1996, a Bélgica (para la ordenación del P. Stuyver), y finalmente en 2002 confirió la consagración episcopal a Mons. Geert Stuyver, para asegurar la continuidad del sacerdocio católico.

El Instituto lo recuerda con gran afecto por su bondad, su caridad y su fidelidad a la buena doctrina. Ciertamente no le faltará el sufragio de nuestras oraciones y recomendamos su bella alma a las oraciones de nuestros fieles y amigos.

Haz Señor que el alma de tu siervo Robert Fidelis, Obispo, la cual has librado del fatigoso combate de este mundo, sea añadida a la sociedad de tus Santos” (Misal Romano).

Requiescat in pace.

Si no vivimos tanto como para ver la victoria, tampoco veremos la derrota” (Homilía de Mons. McKenna en ocasión de la Ordenación del P. Ugolino Giugni, 12 de enero de 1991).

 

http://www.sodalitium.it/

+ Mons. Robert F. McKenna, O.P.
+ Mons. Robert F. McKenna, O.P.
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8 octubre 2015 4 08 /10 /octubre /2015 00:44
Mes de Octubre, Mes del Santo Rosario

Era una antigua costumbre entre los romanos y lo fue también en la Edad Media, ofrecer coronas de flores a personas distinguidas como reconocimiento. También nosotros, instruidos por la Iglesia, ofrecemos a la Soberana Reina de Cielos y tierra, la Santísima Virgen, esas tres coronas de rosas que forman el Rosario.

El Rosario tiene tanta fuerza delante de Dios, que principalmente a su rezo se debió la victoria de las tropas cristianas contra el Islam en Lepanto, el 7 de octubre de 1571, luego de que el Papa San Pío V pidiera que se rezara con esta intención. Esta fiesta de Nuestra Señora del Rosario fue instituida recordando este hecho y pronto se extendió a toda la Iglesia.

 

El Rosario es una devoción muy eficaz

 

Dos son las cualidades que hacen más eficaces una oración:

- La perseverancia;

- La unión entre varios que se unen para rezar.

Las dos cualidades que brillan fuertemente en el Rosario.

La perseverancia: en el Rosario rogamos ardiente reiterada, insistentemente, ejerciendo una suave violencia sobre los Corazones de Jesús y María.

Cuando se reza en común se cumple aquello de Nuestro Señor en el Evangelio de San Mateo “Si dos de vosotros se unen entre sí sobre la tierra para pedir algo, sea lo que fuera, les será otorgado por mi Padre que está en los Cielos. Porque donde dos o tres se reúnen en mi nombre allí estoy en medio de ellos”.

Esta oración es eficacísima porque predispone en nuestro favor el Corazón de Nuestra Señora. Dice el Papa León XIII, que ha sido, podemos decir así, “el Papa del Rosario” lo siguiente:

Si con estas palabras rendimos a Dios, según nuestro deseo, la debida­ gloria; si nos proponemos no buscar otra cosa que el cumplimiento de su santísima voluntad; si exaltamos su bondad y su munificencia, invocando al Padre, y pidiéndole nos conceda, aun sin merecerlos, sus más preciados bienes, ¡cuánto se alegrará María y cuánto enaltecerá al Señor! No puede haber expresiones más dignas para dirigimos a la Divina Majestad que las de la Oración del Señor. Todo lo que en el Padrenuestro pedimos es lo más ordenado y lo más conforme a la fe, a la esperanza y a la caridad cristiana, ya que y ya por eso, aunque no sea más que por eso, obtiene el especial agrado de la Virgen Santísima. Esta además, al oímos rezar, reconoce en nuestro acento el timbre de voz de Su Hijo, que nos enseñó de viva voz esta oración, y nos la impuso diciendo: así habéis de orar. Cuando nuestra Madre nos vea cumpliendo fielmente la orden recibida, ¡con cuánto amor y solicitud nos atenderá! Las místicas coronas que le ofrendamos le serán sumamente agradables y se trocarán para nosotros en garantía de gracia y de salva­ción”.

La misma Santísima Virgen inspiró a Santo Domingo el pensamiento de instituir esta devoción para usarla contra los herejes albigenses. La Iglesia atribuye al Rosario buena parte de sus triunfos y ha recomendado muchas veces esta oración. De él dice el Papa Sixto IV: “La oración más oportuna para honrar a Dios y a la Virgen y librar al mundo de los peligros que lo amenazan”.

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4 mayo 2014 7 04 /05 /mayo /2014 21:42
inm_3.jpg
K
ýrie, eléison.
Christe, eléison.
Kýrie, eléison.
Christe, audi nos.
Christe, exáudi nos.
Pater de cælis Deus, miserére nobis.
Fili Redémptor mundi Deus,
Spíritus Sancte Deus,
Sancta Trínitas unus Deus,
Sancta María, ora pro nobis.
Sancta Dei Génitrix,
Sancta Virgo vírginum,
Mater Christi,
Mater divínæ grátiæ,
Mater puríssima,
Mater castíssima,
Mater invioláta,
Mater intemeráta,
Mater amábilis,
Mater admirábilis,
Mater boni consílii,
Mater Creatóris,
Mater Salvatóris,
Virgo prudentíssima,
Virgo veneránda,
Virgo prædicánda,
Virgo potens,
Virgo clemens,
Virgo fidélis,
Spéculum justítiæ,
Sedes sapiéntiæ,
Causa nostræ laetítiæ,
Vas spirituále,
Vas honorábile,
Vas insígne devotiónis,
Rosa mýstica,
Turris Davídica,
Turris ebúrnea,
Domus áurea,
Fœderis arca,
Jánua cæli,
Stella matutína,
Salus infirmórum,
Refúgium peccatórum,
Consolátrix afflictórum,
Auxílium Christianórum,
Regína Angelórum,
Regína Patriarchárum,
Regína Prophetárum,
Regína Apostolórum,
Regína Mártyrum,
Regína Confessórum,
Regína Vírginum,
Regína Sanctórum ómnium,
Regína sine labe origináli concépta,
Regína in cælum assúmpta,
Regína sacratíssimi Rosárii,
Regína pacis,
Agnus Dei, qui tollis peccáta mundi, parce nobis, Dómine.
Agnus Dei, qui tollis peccáta mundi, exáudi nos, Dómine.
Agnus Dei, qui tollis peccáta mundi, miserére nobis. 
 

S

eñor, ten piedad e nosotros.       
Cristo, ten piedad e nosotros.
Señor, ten piedad e nosotros.
Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos.
Dios, Padre celestial, ten piedad de nosotros.
Dios Hijo, Redentor del mundo,
Dios Espíritu Santo,
Santísima Trinidad, que sois un solo Dios,
Santa María, ruega por nosotros.
Santa Madre de Dios,               
Santa Virgen de las Vírgenes,
Madre de Cristo,
Madre de la divina gracia,        
Madre purísima,                       
Madre castísima,                      
Madre siempre virgen,                                                             
Madre inmaculada,                   
Madre amable,  
Madre admirable,                     
Madre del buen consejo,
Madre del Creador,                  
Madre del Salvador,                 
Virgen prudentísima,               
Virgen digna de veneración,    
Virgen digna de alabanza,                               
Virgen poderosa,                     
Virgen clemente,
Virgen fiel,      
Espejo de justicia,                   
Trono de la sabiduría,              
Causa de nuestra alegría,          
Vaso espiritual,                       
Vaso honorable,                      
Vaso insigne de devoción,      
Rosa mística,   
Torre de David,                       
Torre de marfil, 
Casa de oro,                            
Arca de la alianza,                    
Puerta del cielo,                       
Estrella de la mañana,
Salud de los enfermos,             
Refugio de los pecadores,        
Consuelo de los afligidos,       
Auxilio de los cristianos,         
Reina de los Ángeles,              
Reina de los Patriarcas,            
Reina de los Profetas,              
Reina de los Apóstoles,           
Reina de los Mártires,                                      
Reina de los Confesores,                                 
Reina de las Vírgenes,                                     
Reina de todos los Santos,
Reina concebida sin pecado original,
Reina asunta a los Cielos, 
Reina del Santísimo Rosario,   
Reina de la paz,                                                                                             
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, perdónanos, Señor,                                                           
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, escúchanos, Señor.                                                           
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros.
    
V.  Ora pro nobis, Sancta Dei Génitrix.

R.  Ut digni efficiámur promissiónibus Christi.

 

Orémus. Concéde nos fámulos tuos, quǽsumus, Dómine Deus, perpétua mentis et córporis sanitáte gaudére : et gloriósa beátæ Maríæ semper Vírginis intercessióne, a præsénti liberári tristítia, et ætérna pérfrui lætítia. Per Christum Dóminum nostrum. R. Amen.

 

V.  Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.

R.  Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.

 

Oremos. Te rogamos nos concedas, Señor Dios nuestro, a nosotros tus siervos, gozar de perpetua salud de alma y cuerpo, y por la gloriosa intercesión de la bienaventurada siempre Virgen María, ser libres de las tristezas de la vida presente y gozar de las alegrías eternas. Por Cristo Nuestro Señor. Amén.

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1 marzo 2014 6 01 /03 /marzo /2014 21:52

Un paso importante para restaurar la Liturgia Tradicional  

 

El Misal de altar anterior a 1955 finalmente será reimpreso  

 

Por el R.P. Anthony Cekada  

 

www.SGGResources.org 

 

Durante más o menos los últimos veinte años, los católicos que critican la reforma de la Misa posterior al Vaticano II se han vuelto cada vez más concientes de que el nuevo rito no vino de la nada, y que algunos de sus elementos aparecieron como globos de ensayo en los cambios litúrgicos promulgados por Pío XII y Juan XXIII, durante los años 1955-1962. Por otra parte, todo el mundo sabe ahora que la persona principalmente responsable de estos cambios anteriores al Vaticano II, es el mismo hombre que personalmente supervisó la creación de la Nueva Misa después del Vaticano II: el Padre Annibale Bugnini.  

 

Yo mismo he escrito extensamente sobre las razones para el retorno al Misal anterior a 1955, como parte de un programa para restaurar la íntegra, tradicional y atemporal liturgia católica. Las formas provisorias que allanaron el camino para los cambios posteriores al Vaticano II, particularmente el Misal de Juan XXIII de 1962, autorizado por Benedicto XVI en el 2007, representan la transición más que la tradición.  

 

Por esta razón, mi libro Work of Human Hands: A Theological Critique of the Mass of Paul VI[Fruto del Trabajo del Hombre: Crítica Teológica de la Misa de Pablo VI] contiene un apéndice titulado Which Missal Should Be Used [Qué Misal debe ser utilizado], que recomienda que todos los grupos tradicionalistas regresen al uso del Misal antiguo. Concluía expresando la esperanza de que pudiera un día ser reimprimido.

 

Al ser más ampliamente conocido el hecho de los desafortunados cambios anteriores al Vaticano II, hubo inevitablemente más llamados a retornar al Misal, rúbricas y calendario antiguos. Sin embargo, aunque hay excelentes ediciones en latín-vernáculo del antiguo Misal, del libro de canto Liber Usualis, junto con la excelente edición anual del Ordo para el sacerdote de St Lawrence Press, ampliamente disponibles desde hace varias décadas, las ediciones del Misal de altar para el sacerdote se volvieron cada vez más difíciles de encontrar.  

 

Me complace anunciarles que se ha resuelto el problema. A principios de este mes, Roman Catholic Archive, una editorial de libros litúrgicos tradicionales recientemente fundada, anunció la impresión de una nueva edición de alta calidad del Misal de altar anterior a 1955. Este es un proyecto que muchos sacerdotes tradicionalistas esperaban desde hacía realmente mucho tiempo.  

 

Por una feliz coincidencia, este Misal aparece en el 2014, del centésimo aniversario de la muerte del Papa San Pío X. Por ser el resultado final de las reformas litúrgicas implementadas por este gran Papa y martillo de modernistas, es a menudo llamado con razón “el Misal de San Pío X”.  

 

Dado que un Misal está en constante uso todos los días, durante años y décadas, la calidad física del libro es una consideración primordial. Sobre este punto, dice el anuncio de lanzamiento del editor:  

 

Este Missale está hecho con la más fina artesanía hoy disponible. La encuadernación está realizada en cuero genuino triplemente reforzado, con guardas en dorado que se alisan cuando se abre. El estampado dorado en las cubiertas internas y externas es realmente apropiado para el altar. Los marcadores de página están realizados en cuero genuino y los nervios del lomo están hechos de materiales naturales. Este Missale está hecho para durar”.  

 

Se presenta en un práctico tamaño, 11.5” x 8.5” x 2.75” (29 cm x 22 cm x 7 cm), que lo hace adecuado para el uso en grandes y pequeños altares. También es un tamaño cómodo para el estudio. La tipografía y el diseño de las páginas que se ven en el anuncio de lanzamiento son muy atrayentes. A lo largo del Misal aparecen los clásicos grabados litúrgicos, que embellecen los días de grandes fiestas.  

 

Hoy hablé con el editor. Está muy comprometido con este proyecto, en el que ha estado trabajando durante cinco años. Ha invertido sus propios fondos, y parece muy bien informado respecto de todos los elementos que implica un proyecto tan complejo como éste. También se ha mostrado agradecido por una serie de sugerencias prácticas que hice sobre detalles que solamente un sacerdote (y apasionado de la liturgia como soy) conocería: dónde colocar las memorias comunes para que sean fácilmente accesibles, algunas vueltas de página (es decir, un diseño inteligente de ciertos pasajes para que no se interrumpa la lectura), el número de marcadores, el agregado de algunos textos más recientes que podrían haberse olvidado, etc.  

 

El precio de suscripción antes de la publicación del Misal es de 450 U$S (aproximadamente 330 €). Es muy razonable para un libro de alta calidad que debe ser empleado cada día por varios sacerdotes durante décadas.  

 

¿Quién debe encargarlo?  

 

1. Todo sacerdote y toda capilla que utilice el Misal anterior a 1955. Obviamente. Cualquiera sea el estado del libro que está ahora en su altar, no durará para siempre. Es posible que el Misal que Usted utiliza comience a estar o esté ya desgastado. Puede reemplazarlo ahora, o puede comprar otro para tener en reserva. Nunca se sabe cuándo estará disponible un nuevo Misal.  

2. Los estudiantes de sagrada liturgia. No hay nada como tener un libro de verdad, de buen tamaño y con una buena encuadernación, a utilizar para el estudio en especial de la sagrada liturgia, que se lleva a cabo en el mundo real y no en el virtual.  

3. Los sacerdotes que piensan en usar el Misal antiguo. Si Usted emplea el Misal del ‘62, tener esta nueva edición le dará una base concreta para comparar la liturgia anterior a 1955 con la versión que está utilizando. La antigua liturgia no es tan complicada como algunos dicen.  

4. Los sacerdotes que emplean algunas revisiones de Pío XII. Sorprendentemente, este Misal le será más útil que la versión del ‘62. Pío XII ordenó que no se hiciesen cambios en los textos de los misales, por lo tanto casi todo en este Misal, fuera de la Semana Santa, es idéntico al Misal que Usted emplea. La diferencia principal es que será un libro nuevo, en perfectas condiciones. Para aquellos que aún deseen utilizar la Semana Santa reformada, siempre está fácilmente disponible en un libro separado, el Ordo Hebdomadæ Sanctæ.    

 

El impresor y el encuadernador piden un adelanto considerable, por eso, cuanto más pronto el editor reciba los encargos, tanto más rápido estarán disponibles estos preciosos libros. ¡Apoye este proyecto ‒que es un paso importante en el proceso de restauración de la liturgia tradicional en todas partes‒ y encargue uno o varios ejemplares!  

 

Para pedidos e información, haga clic aquí.  

 

 Missal-Red.jpg   Missal-Red-2.jpg

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19 abril 2013 5 19 /04 /abril /2013 09:34

bp.jpgOtra clase de penas del Sacerdote proviene de los falsos hermanos. Bajo este nombre han de comprenderse no sólo los apóstatas y hombres de fe dudosa, sino también los hipócritas y violadores de secretos, los susurrones, murmuradores, detractores, y todos cuantos andan rondando la casa del Sacerdote, y notan y observan, y traen y llevan noticias de descontento y disgusto, y quejas que se levantan contra él. Semejantes personas suelen ser pródigas en palabras de respeto y de afecto a su persona, y de una fidelidad a toda prueba. Su respeto es servil, y sus frecuentes profesiones de buena voluntad, van por lo regular demasiado lejos. ¿Quién sospecha de esta clase de personas sin temor de incurrir en la nota de temerario y poco caritativo? Cuanto más virtuoso es el Sacerdote, más confiado suele ser. Cree que los demás son como él; detesta la simulación y piensa que los otros son incapaces de ese pecado. Por consiguiente, responde sencillamente y sin sospechar siquiera de que haya quien pueda tergiversar la significación de sus palabras, y cuando cree que puede hablar con santa libertad dice al que le pregunta todo lo que éste quiere saber. Luego, luego viene sobre la cabeza del Sacerdote, a manera de ejército de mosquitos, una nube de malas inteligencias, de peores interpretaciones y de narraciones o dictámenes dados por él, completamente inexactos. ¿De dónde, por qué, acerca de quién? Nadie lo sabe; pero deshacen amistades; se reavivan resentimientos que estaban ya muertos; la parroquia se divide en bandos; la disensión separa unas de otras las familias, hasta que al fin el pobre Sacerdote cae en cuenta del día y la persona, y las preguntas que dieron ocasión a las respuestas. Es una buena lección para lo futuro; no es la primera, tal vez, ni será tampoco la última. Y entonces, el pueblo le acusará de que es demasiado reservado y callado, como si no se le hubiera quemado hasta con cauterio. Los falsos hermanos son un gran mal, pero las falsas hermanas son una calamidad todavía mayor, en cuanto que son menos cuidadosas de oír bien y más difíciles en guardar lo que oyen.

Todas estas cosas mortifican, pero hay otras peores que mortifican todavía más. Tal es la obra de demolición de aquellos falsos hermanos, que miran con malos ojos todo acto de autoridad, y critican toda palabra que sale de los labios del Sacerdote. Semejantes personas viven en completo desacuerdo con los que están sobre ellos. El Párroco nunca tiene razón y no puede hacer cosa a derechas. Y claro es que semejantes murmuraciones inficionan a otros, causándoles descontento. S J M Vianney 7Estas cosas, consideradas en sí mismas, son despreciables; sin embargo, pueden ser motivo bastante para poner en guerra a los feligreses con el Párroco. Cuando el espíritu de crítica llega a prevalecer, es voraz y nunca se sacia. Desaparecen la paz y la caridad, y se levanta un muro de malquerencia entre el rebaño y el Pastor, de cuyas manos reciben la absolución de la Preciosísima Sangre y el Pan de vida eterna. A primera vista, algunos podrían extrañarse de que San Pablo, después de haber hecho un catálogo bien negro, por cierto, de pecados de la carne, añada “enemistades, contiendas, celos, iras, riñas, discordias, sectas”, y cierre la lista con “homicidios, embriagueces, glotonerías, y otras cosas semejantes” (Galat., V, 19-21). En verdad que los pecados del espíritu de “enemistades y disensiones”, son más satánicos que los pecados de la carne, porque Satanás no tiene cuerpo; y alejan más de Dios, porque son espirituales, y Dios es caridad.

 

“El Sacerdocio Eterno”, del Cardenal Manning (Ed. Balmes, Barcelona, 1959), Cap. XI: “Las penas del sacerdote”, punto IV (págs. 129-130).

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Oblatio Munda

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«Es necesario que perdure sobre la tierra

la Oblación pura, la Oblatio munda.

Algunos me atribuyen la intención de querer

“salvar a la Iglesia”. Por el contrario, rechazo asociarme

con quienes manifiestan este propósito “in directo”.

Ya que, solo Dios, solo Jesús salvará a Su Iglesia

con el Triunfo de Su Madre. De eso estoy seguro,

aunque ignoro el “cómo”.

En cambio, estimo un deber todo sacrificio, hacer

todo lo que esté en mi poder para que perdure sobre

la tierra la Oblatio munda».

Mons. Guérard des Lauriers

(Sodalitium n° 13, marzo 1988)

  Spiritual Father of Sedevacantsm

«Yo no me ordené para cometer sacrilegios».

Padre Joaquín Sáenz y Arriaga, S.J.

 

p.barbara

«El deber de defender la Misa es

un honor y una gracia».

Padre Noël Barbara 

 

vinson«¡Tenemos un faro de verdad, y es Roma!

Seamos apasionados de Roma.

Tengamos por cierto que aquel que no

tiene afección por Roma ya cayó en el error;
y que no se puede caer en un error
(fundamental, grave) sin que falte
afección por Roma. Pidamos este amor
por la Verdad y por la Iglesia».
Padre Georges Vinson

  

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